Capital de Riesgo: Una esperanza en el MKII
Capital de Riesgo: Una esperanza en el MKII
Jovino Novoa
Senador
En Junio de 2003 el gobierno envió un proyecto de ley para fomentar la industria de capital de riesgo y continuar con la modernización del mercado de capitales. Han pasado más de tres años y por fin la iniciativa pasará a tercer trámite legislativo. La larga discusión del mismo, los acuerdos y desacuerdos entre parlamentarios de la Concertación y de la Alianza y un intenso trabajo en la Comisión de Hacienda del Senado fueron necesarios para la obtención de un cuerpo legal tan importante como el denominado MKII.
El principal aporte de este proyecto es, a mi juicio, las mejores posibilidades que se le entregan a empresas riesgosas, ya sea por su tamaño o por su novedad, para su surgimiento y desarrollo a través de incentivos tributarios a los inversionistas. Esto se logra, entre otras medidas, con la exención al impuesto sobre las ganancias de capital de riesgo. Durante la discusión del proyecto planteamos incentivos menos engorrosos de los que en definitiva se aprobaron, pero el texto que pasará a la Cámara de Diputados es, en mi opinión, sustancialmente más atractivo que la proposición original del Ejecutivo.
Otro importante paso es que permite el ingreso de los bancos a los fondos de inversión de capital de riesgo y la participación de la Corfo en hasta un 40% del capital de dichos fondos. Durante la discusión de este proyecto surgió el escándalo de Chiledeportes y la polémica sobre la asignación directa de fondos públicos. Ello motivó la presentación de indicaciones con el objeto de asegurar la transparencia en la inversión de los recursos de Corfo en estos fondos.
Es de esperar que todas estas medidas contribuyan a reactivar la inversión, una de las principales causas, según los expertos, de que nuestro paÃs haya crecido menos que el promedio mundial en 2006.
Sin embargo, este proyecto de ley no es suficiente por sà solo para aumentar la inversión y hacer crecer más rápido la economÃa. El Gobierno tiene una gran responsabilidad en este sentido. Debe entregarle a las PYMES, el principal motor de la economÃa en cuanto a la generación de empleos, las herramientas necesarias para que puedan ser exitosas, partiendo por disminuir la burocracia para la creación de empresas y la enorme carga tributaria y administrativa que deben enfrentar a lo largo de su complicada existencia.
Un ámbito desde donde se podÃa impulsar con fuerza a las pymes era a través de la simplificación de la contabilidad (artÃculo 14 bis de la Ley de Impuesto a la Renta). Sin embargo, el Ejecutivo no aceptó, al menos durante el trámite de la comisión, aumentar el alcance de esta iniciativa para extender estos beneficios a empresas medianas y, en consecuencia, sólo beneficiará a pequeñas empresas cuyas ventas no superen 100 millones de pesos al año.
Volviendo al MKII, me gustarÃa destacar otro objetivo del poryecto, el de la modernización del mercado. En ésta esfera cabe referirse a la ampliación y profundización de las normas sobre desmaterialización de valores y el mérito ejecutivo de los instrumentos emitidos en forma electrónica.
Por último, hay que mencionar el gran punto negro del proyecto: la decisión del Ejecutivo de no ampliar el lÃmite de inversión de las AFP en el exterior y postergar esta medida enmarcándola dentro de la Reforma Previsional. Con ello se perdió una gran oportunidad de diversificar la inversión de los fondos entregando una mejor rentabilidad para los cotizantes.