Emprendimiento e innovación: Promedio Rojo
Columna publicada en www.senado.cl el 29 de Mayo de 2009
Con el correr de los años cada vez extraño más medidas que incentiven el emprendimiento y la innovación en el paÃs. Esperaba alguna mención del tema en el discurso del 21 de mayo de la Presidenta, pero ello no ocurrió.
La primera vez que pensé que comenzarÃamos a ir en la lÃnea correcta fue cuando el ex presidente Lagos creó el Consejo de Innovación para la Competitividad, encargado de diseñar la estrategia de largo plazo que oriente el crecimiento de Chile. Sin embargo, desde su creación no hemos visto grandes avances, el grupo funciona como asesor directo en la materia del Presidente de la República y su misión es proponer iniciativas para aumentar el ingreso per cápita del paÃs en los próximos 15 años -ascender a US$ 25 mil- y asà alcanzar el desarrollo.
Hasta el minuto los únicos avances tangibles del Consejo, han sido la creación de una institucionalidad, la determinación de clusters o polos de desarrollo y un subsidio impositivo que permite que de cada $100 que una compañÃa destine a un contrato de Investigación y Desarrollo (I+D) con una casa de estudios superiores o centro de investigación $ 45 correspondan a un aporte fiscal al descuento tributario.
Pero, han pasado más de cuatro años y el ingreso per cápita del paÃs se mantiene en el rango de los US$8.350, según el Banco Mundial. El paÃs descendió cuatro puestos en el estudio “Facilidad de hacer negocios”, del Banco Mundial, donde cayó desde el lugar 36 en 2008 a la posición 40 en 2009. En dicho análisis Chile sale mal evaluado en cuanto a la facilidad para abrir un negocio, puesto que hacerlo toma 27 dÃas y 9 trámites, mientras que en la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) – que agrupa a los paÃses más industrializados -demora sólo 13 dÃas y 5,8 trámites.
Según la encuesta de expertos del Global Entrepreneurship Monitor (GEM) 2008, debido a las pocas facilidades que existen para emprender desde el 2005 a la fecha el porcentaje de emprendedores ha aumentado sólo en un 1,8 puntos, subiendo de 11,1% en 2005 a 12,9 en 2008.
El sondeo concluye que los principales obstáculos para emprender en Chile son la “transferencia de I+D”, el nivel de la “educación” y el “acceso al financiamiento”.
La OCDE -institución a la cual Chile aspita a ingresar- señaló en uno de sus estudios sobre la economÃa nacional que el paÃs sólo invierte en Investigación y Desarrollo el 0,68 % del PIB, mientras los miembros de la organización invierten 2,26% de sus productos internos brutos.
Al mismo tiempo, en el área de la educación es una realidad que la principal falencia es la calidad de ésta, además de que en los colegios y en la universidades no consideran relevante incentivar el emprendimiento.
En tanto, si bien las lÃneas de financiamiento han mejorado su cobertura en el último tiempo, continúan habiendo falencias: los fondos de capital de riesgo y los inversionistas ángeles son sumamente conservadores y no asumen compromisos con proyectos que se escapen a las áreas tradicionales.
A todo lo anterior, se suma el problema de nuestra idiosincrasia. El GEM explica que “el entorno es contrario a promover la iniciativa y los esfuerzos individuales, la toma de riesgos, la autonomÃa y las expresiones de divergencia como la creatividad y la innovación. Además de sanciona socialmente el fracaso”.
Desde la crisis asiática Chile no ha logrado apuntalar el crecimiento, por ello, mas allá de la coyuntura económica, debemos ser capaces de ver los problemas que persisten hace años y que son los responsables de que el paÃs no haya logrado tasas de crecimiento más altas.
No podemos fiarnos de los estudios que sindican que tenemos un buen manejo de la macroeconomÃa, si bien fuimos muy ordenados al momento de ahorrar en tiempo de vacas gordas para tener un respaldo financiero en época de vacas flacas, eso no significa que después de la crisis la situación de los chilenos mejore.
Aún tenemos importantes tasas de pobreza y la única manera para superarlas es fomentando el emprendimiento y la innovación, para que de ese modo se creen más puestos de trabajo.