Novoa y el «corazón» de Piñera: “El tiene que ganarse a la gente por el lado racional”
Fuente: La Segunda
| Frontal y directo como es, Jovino Novoa (UDI) no tiene problemas en reconocer que la mala imagen del Congreso “es una realidad que tenemos que asumir”. Pero así como cree que los parlamentarios deben tener autocrítica, también asegura que “no hay que ensañarse contra las instituciones”.
Y es que el presidente del Senado —elegido el mejor senador de la Alianza por sus pares en una encuesta de «La Segunda»— piensa que hoy existe una sensación de “que «disparen no más»; total, es gratis hablar contra los políticos o contra el Parlamento”. Lo que pasó esta semana, cuando el juez de Casablanca —junto a los medios de comunicación— se instaló en plena carretera a sacar partes a los diputados, senadores y ministros que viajaban al Congreso es, a su juicio, una demostración de ello. “Yo vi un tumulto en la carretera, pensé que era un accidente, pero estábamos en un reality… Y resulta que (los carabineros) estaban cometiendo infracciones, porque los partes se pasan al lado derecho de la carretera, no al lado izquierdo. Pero parece que para las cámaras era mejor estar al otro lado. Se perdieron las proporciones”, se queja. “Somos los principales responsables, pero otros también”, dice Novoa, y advierte que “hay un ensañamiento contra el Congreso”. Esto, afirma, “no lo digo para salir en defensa corporativa”, sino porque “no hay ecuanimidad”. Sobre todo, llama a “cuidar” la política en Chile, pues “no sacamos nada después con tratar de reconstruir sobre cenizas”. —¿Y no hace una autocrítica como presidente del Senado? —Hemos estado revisando nuestros procedimientos. Hemos acordado publicar un compendio de las normas internas que rigen el uso de los recursos, lo que estará en la página web en los próximos días. Hemos dado señales de austeridad. Puede que no sean grandes cantidades de plata, pero cuando la presidencia y la vicepresidencia se limitan los gastos, cuando se establecen normas estrictas para viajes al exterior, cuando se revisan los gastos desde alimentos hasta fotocopias y se toman medidas para economizar y evitar los despilfarros, son señales poderosas. —¿Qué le parece la respuesta que dio Pérez Yoma a raíz de los partes, de que el Congreso no da para más en Valparaíso? —¡Pésima, es lo más malo que he oído en la semana! Obviamente es mucho más fácil que los parlamentarios y ministros respeten los límites de velocidad que traerse el Congreso para Santiago. Es el sofá de don Otto. —¿Está por dejarlo en Valparaíso? —Creo que hay que dejarlo como está. “No veo la campaña como una lucha de corazones” —¿Cómo ve la campaña presidencial? ¿El apoyo a Enríquez-Ominami es sólo por descontento con la política? —El no es transversal. A lo mejor captará a personas que no se habían inscrito, pero le saca votos a Frei según las encuestas. Marco interpreta gente que está desilusionada del mundo de la Concertación. Pero Piñera también capta parte de ese descontento con el Gobierno, con los pitutos, con el acomodamiento, con la falta de renovación. Ahí hay un desgaste, que Marco trata de superar con su figura, ser un gallo joven, contestatario. Pero no sé cuánto va a calar eso, porque mal que mal es de la Concertación. Piñera supera ese desgaste ofreciendo una cosa completamente distinta. En un gobierno de Piñera, los mismos 2 o 3 mil funcionarios públicos serían gente que habría que sacar del sector privado. Lo que ha liquidado a la Concertación es el cuoteo. —¿Piñera se debe asociar al cambio, o es una bandera que arrebató Marco? —Piñera ha enarbolado esa bandera, y eso lo tiene que mantener. Lo otro que se va a tener que poner sobre la mesa son cuáles son los grandes problemas que enfrenta el país hoy día, los desafíos para adelante, y quién es más capaz para resolverlos. Ese es el mejor terreno para Piñera, donde le va a ganar fácilmente a Frei, porque él ya fue Presidente y representa a la misma Concertación. —Pero se plantea que lo que le falta a Piñera es corazón, como dijo el director del CEP, Arturo Fontaine. —Hay seres humanos en que predomina más la parte racional que la emocional. El va a tener que ganarse a la gente por el lado racional, por dar confianza en que es capaz de resolver los problemas. Ese debe ser su eje, en eso es imbatible. Además, no veo a la campaña presidencial como una lucha de corazones. Ni Frei ni Marco proyectan una cosa así. Si Arturo Fontaine estaba pensando en Michelle Bachelet, no hay ninguno como ella en esta elección. Piñera tiene otras virtudes y capacidades, y son ésas las que tiene que potenciar. —¿Cree que Frei va a poder colgarse de la popularidad de Bachelet, que según Adimark está en el 73%? —Está colgado. A Frei le van a pesar los problemas de la Concertación, los problemas que tuvo en su gobierno, y le va a ayudar la imagen de Bachelet. —¿Y qué debe hacer Piñera? —Ya se está trabajando. Varios planteamos hace un tiempo que faltaba más campaña, más terreno, un mensaje más nítido, y se ha ido organizando todo. Seguramente se salga antes del 18, y no después. Y el hecho de que se adelante la campaña indica que la Concertación está mal porque les interesa tener más tiempo: se dio cuenta que como estaban las cosas iban a perder. —¿Se imagina en una segunda vuelta a Marco respaldando a Frei? —Vamos a enfrentar una segunda vuelta con la Concertación unida, pero Marco y Frei representan cosas tan distintas, que no creo que el electorado vaya a responder a eso. —¿La Concertación se dividió ? —Creo que la Concertación como la hemos visto hasta ahora no va a seguir. Hay pugnas, divergencias internas muy fuertes. Ahora están unidos para mantener el poder y el apoyo a su candidato, pero terminada esta presidencial, se va a rebarajar el naipe. |