Una respuesta rápida y oportuna
Por Jovino Novoa
Columna publicada en La Tercera
Han pasado dos meses y medio desde el terremoto que azotó la zona centro sur. El gobierno ha impulsado un potente plan de reconstrucción para levantar las viviendas destruidas, los hospitales y colegios dañados y las obras de infraestructura que quedaron en el suelo. Si bien el Ejecutivo ha cumplido en forma eficiente esta difÃcil misión, aún queda mucho trabajo por hacer antes de poder dar por superada la emergencia.
Es importante que la respuesta del gobierno frente a la emergencia sea no sólo adecuada, sino que oportuna. Se avecina un duro invierno debido a los efectos del fenómeno El Niño y es necesario atacar con la mayor velocidad posible las necesidades de techo y servicios básicos de los damnificados. Por ello, es esencial que se discuta en forma rápida el proyecto de financiamiento para la reconstrucción del paÃs.
Por razones distintas, el proyecto no es compartido en su totalidad ni por parlamentarios de oposición ni de gobierno. Tal como lo señalé desde un principio, no era necesario recurrir a un aumento impositivo para financiar la reconstrucción, ya que disponemos de recursos suficientes a través de ahorro y deuda tanto interna como externa.
Sin embargo, ya que el Ejecutivo decidió subir algunos impuestos, de manera excepcional y transitoria, creo que lo mejor es despachar la iniciativa lo más rápidamente posible. Los impuestos transitorios y el aumento permanente del impuesto al tabaco son compensados, en parte, por un estÃmulo permanente a las pymes que reinvierten sus utilidades y manteniendo la rebaja al impuesto de timbres.
Este conjunto de medidas, que dicen relación con un aumento excepcional de la recaudación y un incentivo permanente al crecimiento, deberÃan concitar el apoyo de todos. Para la opinión pública, que exige una respuesta inmediata de parte de la autoridad, resultarÃa inexplicable que se dilate la discusión del proyecto, tal como lo ha anunciado la Concertación.
Por otra parte, para apurar el trámite legislativo creo que serÃa conveniente discutir de manera separada las iniciativas que no apuntan a la recaudación, como son las modificaciones al DFL2 y el lÃmite a los depósitos convenidos. Asà como el gobierno decidió no incluir la depreciación acelerada para, entre otras razones, no demorar la discusión del proyecto, serÃa razonable despejar aquellas cosas que no dicen relación con el propósito central del mismo, tal como lo han planteado diputados de la UDI.
Si el gobierno propone hacer una reforma tributaria, apuntando a racionalizar y disminuir la carga tributaria de los chilenos, podemos analizar estos temas con tiempo y en forma global, revisando los efectos positivos y negativos que acarrean las medidas en su conjunto y evaluando en profundidad sus efectos sobre la inversión y el ahorro.
Me parece que el ánimo propositivo que existe entre los parlamentarios de la Alianza, algunos de los cuales somos contrarios al alza de impuestos, dista mucho del obstruccionismo que impera desde la oposición. La exigencia de retirar la urgencia para discutirlo con tiempo es una demostración de lo lejos que está la Concertación del sentir de la gente. El sufrimiento, el frÃo y el hambre que están pasando muchos chilenos no pueden esperar.
Si la oposición cede a la tentación de bloquear este y otros proyectos estará demostrando en los hechos algo que ya se quedó en evidencia hace sólo unos meses en las urnas: que la gente perdió la confianza en la Concertación. Y el camino para recuperarla es apoyar todas las iniciativas del gobierno que vayan en beneficio de Chile.